Charleston

Originalmente escrito en Junio de 2014

 

Sé que hace un tiempo desde que escribí sobre nuestra última aventura. Desde mi vuelta al trabajo he estado liadísima, así que agradezco vuestra paciencia.

Si no recuerdo mal, os había dejado en la grande y vacía Atlanta, donde ya podrían existir zombies por doquier que no se encontrarían entre sí ni de coña… Volvamos al relato…

Estando en la misma Atlanta, nos fuimos a recoger el coche de alquiler al lado del hotel. Allí aprendimos que en el sur mantienen el antiguo “mañana , mañana” y que el sistema de navegación no viene de serie en cada coche de alquiler. Sí, os podéis reír, pero en ese momento no nos hizo mucha gracia… Gracias a Dios teníamos internet ilimitado en nuestro teléfono en EEUU, por lo que pudimos navegar con Google maps.

Tras hora y media de reloj de espera (q herz utilizó para limpiar el coche) y “sans tom tom” embarcamos el camino hacia Charleston. Sobrepasados los 5 minutos de estrés iniciales en los que David no podía conducir (“el coche no anda” – decía él- “igual quieres poner el pie en el acelerador”- contestaba yo), salimos de Atlanta para dirigirnos a Charleston.

Si he de ser sincera, yo sabía poco del lugar, por no decir nada. Nuestros amigos angloparlantes siempre han estado más expuestos a la historia estadounidense y en España la guerra civil estadounidense siempre me coincidió con el fin del año escolar, durante el cual la atención era, más o menos, nula, pues los exámenes ya habían pasado.

Pero bueno, sabía que nos íbamos a encontrar a un sitio pintoresco, pero no me imaginaba que semejante lugar me iba a enseñar tanto. Al parecer Charleston fue EL LUGAR en el que se inició la guerra civil norteamericana. Como ciudad de costa era un punto de estrategia importante y el control de la misma daba el poder del sur.

Como ya he dicho en mi entrada previa, el control de la esclavitud y la legalidad de la misma eran imprescindibles para los señores del sur. Sin ella, no había trabajadores de la tierra, cosecha de algodón, etc…

La misma unión que echó a los británicos empezó a resquebrajarae poco a poco. Cuando Lincoln fue elegido, era ya de sobra conocida su aversión a la esclavitud. De hecho, éstos quedaron libres, por ley, en el “norte”. Los estados que no estaban de acuerdo empezaron a firmar tratados de secesión para separarse y unirse en una confederación a la cual acabaría perteneciendo todo los que ahora se conoce como el sur profundo de los EEUU.

David y yo nos quedamos en un B&B que era una casa de más de 100 años en el centro. Claramente, nuestra habitación era la antigua “front room” de la casa; el lugar en el que se entretenía a los invitados. Por el tipo de casa, uno podía imaginarse a uno mismo tomando té en el porche, cosiendo en el jardín o viendo el tiempo pasar desde la ventana. La dueña era de lo más agradable y se podía claramente ver que ésa era su casa.

Charleston fue el primer sitio en el que empezamos a entender sobre la hospitalidad de la zona, pero como realmente aprendimos sobre la vida sureña de entonces fue a través de Jeff, el guía que nos hizo un tour de Charleston . Cargado con una carpeta con imágenes del antes, durante y el después de la guerra civil, recorrimos todo el centro de Charleston.

Aprendimos que en el islote frente a la bahía, había un fuerte (Fort Somner) en el que estuvieron las tropas de la unión (el norte), tratando de hacerles el vacío a los confederados q dominaban la ciudad. Lo cierto es que el islote en cuestión siempre había sido una base militar estadounidense, por lo que siempre había sido parte de la unión y continuaba siéndolo. La localización del sitio significaba también el control del tráfico de comercio hacia Charleston por lo que era un sitio súper estratégico.

Hubo múltiples conversaciones, sitios y negociaciones, pero al final no hubo acuerdo y uno de los confederados lanzó un cañonazo a un barco de la unión … Y ése mismo resultó ser el primer tiro de toda la guerra civil. Pero, claro, ¿qué otra cosa podían hacer cuando la unión les estaba amenazando con un bloqueo?

Charleston tiene un paseo frente al mar rodeado de casas enormes, algunas de las cuales eran plantaciones durante la guerra. Como el bloqueo y la guerra en Charleston duraron relativamente poco (4 años), pudimos ver que la gran mayoría de las casas aún se conservan, así como las del centro, que están a 2 minutos andando.

Lo que también salvó a Charleston de la “destrucción” durante los años fue su paso de ciudad de paso obligado para el comercio a ciudad de “no demasiada importancia”. Con la entrada de Charleston en la unión, se acabó la legalidad de la esclavitud en la ciudad. Sin tener a nadie que trabajara las cosechas de “casi gratis”y teniendo en cuenta que muchas de las inversiones se hacían en esclavos, los “señores” pasaron de riqueza a la más absoluta pobreza de un día al otro. La vida no fue mucho más fácil para los ex esclavos que se enfrentaban a unos vecinos que no estaban dispuestos a cambiar de opinión de la noche a la mañana.

En Charleston pasaron varias cosas curiosas durante la guerra. Por ejemplo, fue el primer sitio en el cual un esclavo escapó, se lanzó a un barco, lo secuestró y navegó hasta el islote en cuestión para entrar dentro de las tropas de la unión, a las que luego sirvió … Increíble hazaña la de Robert Smalls. Igualmente, uno de los primeros submarinos de guerra de la historia hizo su primera aparición (http://es.m.wikipedia.org/wiki/CSS_H._L._Hunley)

Gracias a lo bien que se conserva la ciudad, pudimos caminar por las calles y ver esas piedras elevadas en el pavimento (que se usaban para subir al caballo) y esas otras piedras y aros de metal (dependiendo de la pasta que tuvieras) que se usaban para limpiar la caca de caballo de tus botas… También pudimos ver esas magníficas casas sureñas con entradas laterales (el porche es siempre de cara al jardín) y con techos altísimos que proporcionaban mucha luz. Se veía claramente que las calles y su trazado apenas habían cambiado, sino que algunos edificios habían adquirido nuevas funciones (el mercado en el que en su día se vendían esclavos es ahora un mercado artesanal). Cada edificio antiguo de Charleston tiene una placa mostrando orgullosa la fecha de construcción. Toda una hazaña si de tiene en cuenta el gran terremoto sufrido a finales de los 1800 (¡que llegó hasta Boston!).

Otro sitio que se conserva muy bien es la iglesia episcopal de St Michael. No sólo es preciosa, sino que también mantiene los asientos en los que la familia Washington estuvo tras la guerra de la independencia, cuando visitó Charleston para agradecer el apoyo de la ciudad.

A día de hoy, Charleston es ciudad de turismo doméstico. David y yo acabamos pasando sólo una noche (que fue suficiente) y comiendo y cenando requetebién. Fue el primer sitio pictoresco, en el que se comía bien de todo el viaje (menos los cacahuetes hervidos, que son delicatessen allí) y en el que empezamos a saborear la hospitalidad sureña … La cual no nos dejó el resto del viaje

Charleston fue también el primer sitio en el que vimos ese orgullo tan importante de los habitantes que nos aclaraban que ellos eran 4 o 5 generación de Charleston (o sureña) y que tenían antepasados que habían estado en las filas confederadas (decirlo con empeño pese a haber perdido la guerra tiene su aquél…)

Pero eso lo dejo para otro día.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s