Liverpool

Escrito originalmente en Abril de 2016

 

Sentada en el metro esta mañana, he empezado a pensar en mi mini viaje a Liverpool este fin de semana pasado. Haciendo balance, me he dado cuenta de lo mucho que me recordaba a una ciudad de la que todavía no os he contado nada (Memphis) y a otra en la que viví muchos años (Dublín). También me he preguntado si realmente he visto el Liverpool real y si realmente me ha dado tiempo a capturar la esencia… Y me he dado cuenta de que eso no depende de lo que veas o no, sino de cuán dispuesto estés a querer verla.

 

Las estadísticas nos cuentan que Liverpool sólo tiene medio millón de habitantes, sin embargo cuando ves los edificios, las alturas y la cantidad de ellos de uso oficial, te das cuenta de que esta ciudad ha pintado, y mucho, y no sólo gracias a la música.

 

La ciudad fue fundada en el siglo XIII, pero no explotó en tamaño hasta 500 años más tarde , gracias en mucha parte a su puerto. Y es que Liverpool fue la entrada a América desde Gran Bretaña, por lo que muchos de los barcos esclavos pasaban por ahí. Ese tipo de comercio fue tan importante que a la ciudad de Liverpool se le puso en su día el título de la ciudad más confederada fuera de América. Durante muchos años no se habló de eso, pero fueron los propios habitantes los que pidieron que se abriera un museo sobre la esclavitud en el puerto. Todo eso salió porque un partido político planteó cambiar el nombre de la avenida de un tal Penny Lane, ya que Penny había sido un comerciante de esclavos. Evidentemente, os podéis imaginar el cirio que se armó. En vez de eso, decidieron abrir el museo.

 

Volviendo a la historia, el crecimiento de Liverpool continuó siendo exponencial durante otros 2 siglos, lo que llevó a muchísima inmigración. Irlandeses, que dejaban su patria por la hambruna de la patata, llegaron a Liverpool. Marineros noruegos y daneses llegaron también en busca de trabajo. En un momento dado, en plena revolución industrial, fue más grande que Londres desde el punto de vista económico.

 

Pero no por mucho tiempo más. Tras la Primera Guerra Mundial empezaron los problemas a nivel social. Muchos de los veteranos de la guerra volvieron a la ciudad y se encontraron sin posibilidad de encontrar trabajo. Empezaron, pues, las revueltas contra extranjeros que se habían mudado a Liverpool a cubrir las plazas de aquellos que se habían ido a Europa a batallar. El periodo de entre guerras no fue mejor, sin embargo Liverpool continuaba teniendo presencia como puerto en el mundo. Tanta, que durante la Segunda Guerra Mundial fue atacada durante más de 600 veces, destrozando gran parte de la ciudad.

 

El final de la guerra supuso un respiro para su población, pero también un periodo de muchísima pobreza económica con desempleo de más del 20%. Si bien es cierto que las décadas posteriores a la guerra no fueron "horribles", Liverpool nunca volvió a ser lo que era. Pese a eso, fue en ese período de declive económico cuando surgió una generación, de niveles de creatividad descomunal, conocida como Mersey beat… Y el resto es historia.

 

De eso "vive" Liverpool hoy. De los Beatles (aparte de otras cosas). De 4 chavales de diferentes raíces en Liverpool que un día la historia puso juntos. De 4 hijos, nietos o bisnietos de inmigrantes, 4 hombres que representaban Liverpool en su más pura esencia. Estaban orgullosos de ser de dónde era en una época en la que había una gran diferencia de clases en Gran Bretaña. Escribían sobre Liverpool (Eleanor Rigby), cantaban sobre Liverpool (Penny Lane), hablaban con el acento de Liverpool más cañí (sobretodo George) y tenían un humor cachondísimo (véanse las frases de Ringo o cómo John Lennon se rió de la reina y la nobleza en su cara en un Royal Variety). Cuando vas a Liverpool, no puedes ir esperando no ser rodeado de los 4 chavales y de su historia. Podría haberse convertido en un circo, pero se ha mantenido en algo bastante sencillo (de nuevo, algo muy Liverpool). Lo único que podría ser considerado un poco circo es The Cavern, que no es el original, pero que ha sido reconstruido en el mismo sitio. Aún así la magia del sitio y la calidad de la música hacen que la experiencia sea mística, incluso si no eres un gran fan de la banda.

 

Su presencia empieza en los "docks", en su antiguo puerto, que se ha rescatado genialmente bien. Una estatua, de los 4 juntos con sus "primeras pintas" nos recibe sonriendo. Debe ser que Liverpool mola no? Mola y mucho. Es una ciudad en alza, que espera llegar a su estatus previo. En los últimos 10-15 años se ha invertido muchísimo dinero , se ha abierto un centro comercial (¡uno!) y se han limpiado mucho sus calles. Pese a eso, caminando, me encontré con las calles pequeñas serpenteantes y con las calles "vacías" del centro, calles que no tienen tiendas ni nada hoy, pero que siguen en pleno centro. No sé cuánto tiempo les quedará en su estado actual.

 

Y ahí me di cuenta. Liverpool sigue en proceso de cambio, y es normal. En Gran Bretaña siempre ha existido una división entre el norte y el sur y muchas veces la división de la riqueza no es equitativa. Londres es hoy la potencia que es, pero el norte fue el epicentro fue la fuente industrial. A Gran Bretaña le ha llevado mucho tiempo tratar de limar las diferencias sociales y económicas entre Londres y el resto. A 2 meses de un referendum que podría cambiarlo todo y podría no cambiar nada, espero y deseo que lo que cambie sea eso: nada.

 

Volveré a Liverpool no una vez, miles de veces. La ciudad, la música y, sobretodo, la hospitalidad de la gente así lo merecen.

 

 

 

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